by Hector Osmar Somovilla
Published on: May 7, 2005
Topic:
Type: Opinions

MORTALIDAD MATERNO-INFANTIL
PLANES DE PREVENCION VS. PRINCIPIOS ETICOS DE LA IGLESIA


“La muerte de una mujer durante el proceso reproductivo no es sólo un problema de salud. Es un caso de injusticia social, porque se vulneran los derechos a la vida, a la libertad y a la seguridad de la persona; a conformar una familia; a la igualdad y a la no discriminación”. Sofía Amenábar (condujo la investigación “Para que cada muerte materna importe”).Cedes (Centro de Estudios de Estados y Sociedad) www.cedes.org


El Gobierno de la Republica Argentina lanzó el dia 29 de Abril la segunda fase de la campaña masiva denominada Programa de Salud Sexual y Procreación Responsable, que incluye el acceso a la información pública para evitar enfermedades y embarazos no deseados, y la entrega de preservativos, anticonceptivos orales y dispositivos intrauterinos ( DIU) a las personas, con la intervención de un médico.

"El embarazo no deseado es una verdadera epidemia en la Argentina y una bomba social muy, muy fuerte", dijo el Ministro González García, quien señaló que en el "embarazo adolescente en las provincias más pobres se esconde gran parte de lo que es la mortalidad infantil y materna".

Según el plan y por primera vez en el país, más de cinco mil entidades, entre hospitales y centros de salud y de atención primaria, brindarán en todo el territorio nacional información sobre salud sexual y prescribirán métodos anticonceptivos.

Durante una semana se verá una campaña publicitaria apoyada en spots, además de avisos en diarios. "Informate, consultá, decidí. Es ley, es tu derecho", dice el eslogan,

Esta campaña fue criticada y repudiada por la Iglesia Católica, en un comunicado difundido por la agencia AICA, la Iglesia dice: "Las autoridades nacionales, insistiendo en su política de ignorar las recomendaciones internacionales, continúan lanzando, una tras, campañas teóricamente de prevención de ETS (enfermedades de transmisión sexual) y embarazos, ahora con la cínica actitud de pretender que las mismas son para prevenir abortos".

Y continúa: "Esta nueva campaña, además de redoblar su apuesta en contra de los más elementales principios éticos, parece una respuesta autoritaria al pedido de muchos ciudadanos en cuanto a que la difusión pagada con el dinero de la sociedad y no con el bolsillo de los funcionarios contemple otras alternativas consideradas internacionalmente como más eficaces que las que se encaran facilmente: en primer lugar, la abstinencia, en segundo, la fidelidad y, en tercero, el preservativo".

Pero ¿Cuáles son los métodos que propone el Gobierno?

Métodos hormonales

Pastillas o inyectables Actúan inhibiendo la ovulación. Bien usados son los anticonceptivos más eficaces. Son reversibles. No protegen del sida.
Método de barrera
Preservativo: Impide la llegada de los espermatozoides al óvulo. Su eficacia anticonceptiva es buena si se lo usa correctamente. Protege del sida.
Diafragma La mujer no debe retirarlo ni realizar higiene íntima antes de 8 horas después del acto sexual. No protege del sida y otras enfermedades.

Método mecánico

Espiral o DIU Se coloca en el útero y su presencia impide que los espermatozoides lleguen al óvulo. Es muy efectivo. No protege del sida.


Ante el debate que se genero y recordando que días atrás salieron publicadas en medios nacionales noticias sobre la mortalidad materno- infantil, decidí revisar mis archivos de noticias.


“Cada año se repite una tragedia mundial: mueren casi once millones de niños menores de cinco años, en más del 70% de los casos por causas prevenibles o evitables. Pero el lamentable panorama no termina allí: en el mismo lapso, medio millón de mujeres fallecen a causa de complicaciones del embarazo y el parto.” Así comienza el artículo publicado por el Diario La Nación del día 7 de abril de 2005, bajo el titulo “Muere una madre y 20 chicos por minuto en todo el mundo”.
Este tipo de titulares son los que llaman habitualmente nuestra atención, porque uno no termina de entender que esto realmente suceda, aunque mayor fue mi interés, cuando leí que en la mayoría de los casos son por causas evitables.

“Cuando una mujer muere, los que más sufren son los niños: sus hijos sobrevivientes tienen entre 3 y 10 veces más probabilidades de morir en los dos años siguientes que los que tienen a ambos padres", dicen la licenciada Silvia Ramos y la doctora Mariana Romero, coordinadora general e investigadora principal, respectivamente, del estudio "Para que cada muerte materna importe", publicado por el Centro de Estudios de Estado y Sociedad (Cedes) en 2004.

"Casi el 40% de las embarazadas puede presentar algún riesgo durante la gestación -añaden Ramos y Romero-, y en el 15% de los casos es posible que pongan en riesgo su vida o la del bebe. Según la OMS, las complicaciones del embarazo, parto y puerperio son la primera causa de incapacidad, enfermedad y muerte en edad reproductiva en los países en desarrollo y se llevan el 18% de la carga global de enfermedades para ese período de sus vidas."

Las tasas de mortalidad infantil son en promedio 10 veces más altas en las naciones en vías de desarrollo que en los países avanzados, el riesgo de muerte materna plantea desigualdades aún más graves.
"Las mujeres que quedaron embarazadas muy jóvenes, que tuvieron numerosos partos, que sufren enfermedades infecciosas como el paludismo, la tuberculosis (y cada vez más el HIV-sida), que padecen desnutrición o anemia son las que más sufren riesgo de muerte", indica la OMS, que dice también que el aborto peligroso causa el 13% de las muertes maternas.
Sin embargo, entre otras causas, como hemorragias (24%) o infecciones (15%), a menudo se ocultan complicaciones por la interrupción del embarazo. La Argentina, junto con Jamaica y Trinidad y Tobago, es uno de los tres países de América latina y el Caribe donde las complicaciones de abortos inseguros causan el 33% de la mortalidad materna.

Las investigadoras del Cedes agregan que tanto en la Argentina como en la mayoría de los países latinoamericanos tienen normas que protegen la maternidad.
Sin embargo, "con frecuencia esas disposiciones no se cumplen plenamente: existen derechos reconocidos para las mujeres durante el embarazo, el parto y la crianza de los hijos cuyo ejercicio no está garantizado en forma plena -afirman-. Resulta paradójico que muchas se vean obligadas a llevar adelante un embarazo y luego no se las proteja socialmente para poder criar al hijo en buenas condiciones".

Esta publicación recomienda “una política pública integral, orientada a reducir las defunciones maternas desde una perspectiva intersectorial, y basada en las prioridades para la salud pública y el respeto por los derechos humanos de las mujeres”, y entre los principales puntos indica:

Con respecto a la prevención y promoción de la salud:
• Fortalecer las acciones en prevención del embarazo no deseado a través de servicios de salud reproductiva que incluyan la consejería y provisión gratuita y sin discriminaciones de anticonceptivos de calidad
• Promover la participación de los varones -jóvenes y adultos- en las decisiones anticonceptivas a través de actividades de información, educación y comunicación en salud reproductiva y planificación familiar especialmente dirigidas a esta población. El fortalecimiento de los programas de salud reproductiva, con actividades de capacitación sobre género y salud reproductiva es sin duda imprescindible para conseguir este objetivo.
Con respecto al modelo asistencial:
• Redefinir la estrategia de la red asistencial, de tal manera que las derivaciones ocurran oportunamente y los servicios de salud donde se atiendan partos y/o complicaciones de abortos cuenten con disponibilidad permanente de profesionales entrenados, sangre, anestesia e insumos críticos para el manejo de la emergencia. La capacitación continua de los equipos de salud para promover la utilización de procedimientos y tecnologías eficaces para tratar los problemas de la emergencia obstétrica debería formar parte de esta estrategia.
• Mejorar la accesibilidad a los servicios de salud, en especial para la población residente en zonas rurales
• Intervenir sobre el problema de las complicaciones de abortos inseguros. La clandestinidad de su práctica expone a las mujeres, especialmente a las más pobres de la sociedad, a prácticas que ponen en riesgo su salud y su vida.

( para acceder a la publicación ingresar a www.cedes.org/web_mort/recursos_informativos.asp )



¿Hasta qué punto se violan principios éticos, cuando se trata de reducir el índice de mortalidad materno-infantil?

¿Cómo articular medidas que no interfieran con los principios de la Iglesia? Cuando la realidad muestra que la Sociedad actual no responde a las campañas de abstinencia o fidelidad.

Creo que son muchos los interrogantes que se puedan plantear, y tal vez nos lleve tiempo ponernos de acuerdo. Pero esta es nuestra realidad.

“Cuando hace cuatro años se establecieron los Objetivos de Desarrollo del Milenio, la comunidad internacional asumió el compromiso de reducir la mortalidad materna en tres cuartas partes y la mortalidad infantil en dos terceras partes para el año 2015. Si eso ocurre- y ojalá así sea- algo importante habrá ocurrido en la faz de la tierra”
Así concluye el artículo del diario La Nación. Tras el cumplimiento de estos objetivos, deben estar puestas las miradas del mundo entero.


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