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                    <title>TIGblogs - Kenneth Ochoa's TIGBlog</title> 
                    <link>http://kennethochoa.tigblog.org/</link> 
                    <description>What's on the minds of young leaders from around the globe?</description> 
                    <language>en-us</language> 
             
                <item> 
                    <title>Sociedad de consumo y globalización</title> 
                    <link>http://kennethochoa.tigblog.org/post/378621</link> 
                    <description><![CDATA[Resumen<br />
El presente artículo tiene por objetivo desplegar un análisis crítico al estado actual de la globalización de los mercados, en relación con la sociedad de consumo. Presenta algunos hábitos de consumo en grupos seleccionados, el análisis del intercambio cultural como parte de la globalización, y finalmente algunas estrategias para mantener un hábito de consumo sustentable.<br />
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Abstract<br />
The present article has as goal to show a critical analysis of the actual situation of the market globalization, related to the consumption society. It presents some consumption habits in specific target groups, the analysis of the cultural exchange as part of the globalization and finally, some strategies to keep sustainable consumption habits. <br />
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Palabras clave<br />
Consumo responsable, consumo sustentable, consumo sostenible, globalización, mercados, intercambio cultural, hábitos.<br />
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Key words<br />
Responsible consumption, sustainable consumption, globalization, markets, cultural exchange, habits.<br />
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Introducción<br />
Al analizar el consumo actual de la población mundial, podemos entender el desequilibrio que se presenta en la sociedad. Una serie de preguntas abren este documento, para que el lector esté en capacidad de presentar puntos de vista críticos con respecto a la perspectiva del autor: ¿Cambian los hábitos de consumo en la sociedad al cambiar el contexto cultural del consumidor?, ¿Son alterados los patrones de consumo cuando las circunstancias económicas lo hacen también? Y finalmente, ¿Existen estrategias para mantener hábitos de consumo responsable en las personas? El trabajo presentado a continuación, es el resultado de la observación e investigación por parte del autor en diferentes escenarios a lo largo del mundo.  <br />
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La sociedad y sus hábitos de consumo <br />
Cuando hablamos de hábitos de consumo, es fundamental entender algunos términos. Para comenzar, ¿qué se entiende por consumo? El aspecto más sencillo para definirlo es el hacer uso de bienes o servicios. Desde la economía, el consumo está definido como “la utilización individual de los bienes producidos, (…) y se puede hablar de consumo de servicios” (MÉNDEZ, 1996). La diferencia entre una y otra definición radica en el medio: el dinero. Sin embargo, desde la perspectiva del análisis que presento en este artículo, no nos podemos limitar exclusivamente al dinero: consumimos algunos bienes y servicios que no tienen precio, hasta el momento. Por ejemplo, hace algunos años, era inaudito pensar que si en un sitio, llámese restaurante, por ejemplo, se pedía agua, ésta vendría en botella y al final se vería reflejado en la factura. Por otra parte, actualmente se está hablando de bares de oxígeno: lugares donde la gente asiste a “respirar aire limpio”. Es increíble, pero basta con entrar a Internet y buscar esto para entender su magnitud. <br />
Ahora bien, es importante hablar de los hábitos de consumo en la sociedad. Sin embargo, sería muy general este término como tal, puesto que encontramos patrones de consumo heterogéneos, definidos de acuerdo a las características del grupo objetivo, por ejemplo, según el poder adquisitivo. Es entonces donde sería útil analizar, en primera instancia, los hábitos de consumo individual. Una persona, en general, puede presentar un hábito de consumo establecido, de acuerdo a su contexto social, cultural y económico principalmente. Para analizar esto, un factor evaluación es la cantidad de residuos generados. A mayor poder adquisitivo, para un contexto de país en desarrollo, y en particular en una ciudad como Bogotá, se genera mayor cantidad de residuos. Esto es lo que se conoce como índice de producción per cápita y esta establecido según las evaluaciones desarrolladas por los diferentes entes tanto públicos como académicos. <br />
Bogotá, caso particular en este ejemplo, está dividido en seis estratos socio-económicos; los de mayor poder adquisitivo, tienen un índice mucho mayor que aquellos de menor poder adquisitivo. Los desechos de los primeros, están caracterizados principalmente por plásticos y otros materiales reciclables, mientras que el segundo grupo, tiene fundamentalmente un alto contenido de desechos orgánicos. <br />
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En países desarrollados ocurre algo muy similar. Pero, ¿cómo se relacionan los hábitos de consumo individuales, con los colectivos? Bueno, es preciso entender cómo se relaciona primero este índice con el entorno: la comunidad particular a ser analizada, mediante su poder adquisitivo, aumenta su consumo de bienes y servicios, y a su vez, la sofisticación de éstos, manifestada en el empaque (los plásticos, icopor, etc.). A su vez, en entorno social de este individuo se ve influenciado, cambiando algunos hábitos de consumo. Veamos un caso particular: un individuo adquiere un televisor de plasma en Panamá, su compra tiene un valor de USD 1600 , lo que en precio físico implica un ahorro de USD 400. Al presentarlo a sus amigos, ellos se animan a cambiar el suyo y después de algún tipo de esfuerzo económico (entiéndase viaje, sacrificio de ahorros o crédito) lo cambian. Los residuos que se encontrarán en sus entornos, demuestran un cambio en un hábito de consumo. Ahora bien, si este caso es absolutamente particular, puede traducirse a bienes o servicios como el consumo de agua, energía, alimentos, etc. y esto permite analizar de manera detallada uno de los factores de cambio en la comunidad. <br />
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El ser individual puede ser una fuente para caracterizar la sociedad. Actualmente este término es muy amplio, pero para efectos del análisis, definiré a la sociedad como la “reunión permanente de personas, pueblos o naciones que conviven y se relacionan bajo unas leyes comunes” (NORMA, s.d.). Cuando el individuo se reúne permanentemente con similares generan grupos con características comunes. Ahora, cuando analizamos el consumo, hacerlo con el individuo puede resultar complejo tanto metodológica como económicamente. Es por eso que los estudios de mercado, deben apuntar a encontrar los puntos generales que permitan llegar a los individuos a través del grupo. ¿Cómo se logra esto? Para responder a esta pregunta, debemos cuestionarnos primero en un aspecto que trasciende en el individuo como ser: ¿qué requiere el ser? Y la respuesta es: satisfacer sus necesidades. Entonces, es donde la sociedad entra a ser fundamental. Es importante encontrar algo que “necesite” la sociedad. Es importante poder encontrar aquellas cosas que el ser requiere para estar bien. Necesidades como alimento, compañía, espiritualidad, etc., son manipuladas para que la sociedad adquiera bienes y servicios que le permitan obtener lujos. Y, ¿cómo ocurre esto? Pensemos un momento en un caso particular: la necesidad de estar vestidos. El individuo necesita tener un vestido. Si se analiza el mercado, se encuentran diferentes rangos de precio para los pantalones. Algunos con un “good will” mayor que otros, lo que les permite cobrar más. Pero, ¿cómo se vuelve una necesidad el tener un pantalón más costoso? Simplemente porque éste pantalón genera un mayor bienestar, traducido en su horma, o que lo usa alguna persona famosa o porque son únicos sus diseños. Lo mismo ocurre con la mayoría de los productos. ¿Cuáles son aquellos valores agregados que nosotros no entendemos muchas veces, pero que generalmente estamos en disposición de pagar, siempre y cuando tengamos los recursos? La respuesta es el cambio de concepción en el término lujo. Ya no es un lujo tener un celular, es una necesidad. Ya no es un lujo tener un correo electrónico, es una necesidad. <br />
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Todo esto tiene un fundamento político y económico. Después de las crisis económicas en Estados Unidos de América y Europa, surgió una estrategia de desarrollo, expresada por Víctor Lebow (DURNING, 1992), la cual manifiesta lo siguiente:<br />
“Nuestra gran economía productiva… demanda que hagamos del consumismo nuestra forma de vida, que convirtamos las compras y el uso de bienes en rituales, que encontremos nuestra satisfacción espiritual, nuestra satisfacción del ego en el consumo… necesitamos que las cosas consumidas, quemadas, reemplazadas y desechadas en una taza de aceleramiento permanente”<br />
Si al leer esto se entiende la relación que existe actualmente entre la sociedad de consumo y el mercado, incluyendo su dinámica, es claro que Lebow cumplió su cometido y es momento de reevaluar los esquemas y hábitos de consumo con los que contamos. <br />
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El intercambio cultural como parte de la globalización<br />
La globalización surge como un proceso donde los mercados mundiales se abren a los diferentes grupos socio-económicos. Hablar de globalización hace una década, era un tema relativamente nuevo, sin tener en cuenta que ésta se ha desarrollado desde hace más de 1500 años. Ejemplos como los viajes de Marco Polo o los Vikingos, quienes por generaciones exploraron tierras desconocidas trayendo productos o ideas nuevas, nos permiten entender que la globalización no esta cerrada exclusivamente a mercados, incluyendo también el mundo de las ideas. <br />
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Desde la década de 1990, el flujo de información generado por el uso de Internet, abrió la puerta para nuevas formas de globalización. El uso del correo electrónico acercó a las personas con información en tiempo real. Herramientas que sofisticaron el intercambio de conocimiento, tales como las teleconferencias, las videoconferencias y la participación de redes sociales, ampliaron la visión de la comunidad mundial frente a las culturas. Conocer, por ejemplo, a través de un video cómo un grupo de jóvenes expresan sus gustos musicales, o cómo a través de este mismo medio se dan conferencias sobre diferentes temas, ha permitido que la sociedad amplíe sus horizontes en los diferentes esquemas de participación. <br />
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Antes, el intercambio cultural se desarrollaba exclusivamente mediante el desplazamiento físico de las personas. Casos tan particulares como las visitas a las fronteras, o a ciudades concurridas en diferentes países, eran el claro ejemplo de globalización. Visitar estos sitios requería prepararse física, mental y económicamente. Por ejemplo, para visitar el museo de Louvre era necesario tener visa para Francia, tiquetes de avión, hospedaje, alimentación, impuestos de salida, regalos para la familia y tiquetes de entrada al museo, entre otros. Ahora, con digitar una dirección en un explorador, este tipo de costos se reducen. Sin embargo, no se puede comparar ver una obra frente a frente a ver algunas de las fotografías, pero es una muy buena alternativa para conocer diferentes panoramas. Es de esta forma, que hablamos de globalización cultural, la cual también fortalece el intercambio económico a través de las compras y buzones virtuales, por ejemplo. <br />
También podemos hablar de globalización ambiental o ecológica, cuando las acciones locales generan impactos globales. Esto se ha conocido como glocalización, término que surge a finales de la década de 1990, cuando los fenómenos de globalización comienzan un desarrollo acelerado. El calentamiento global ha tomado el asta de este tema, desde la película “una verdad incómoda” del exvicepresidente de Estados Unidos, Al Gore. Acciones como el desarrollo industrial o la combustión incompleta del parque automotor generan gases de efecto invernadero en una taza tan alta, que el entorno no es capaz de asimilarlos. Pero otras acciones como la disposición de residuos peligrosos a las fuentes de agua, el comercio y uso ilegal de fauna y flora, el cambio no adecuado en el uso del suelo, entre otros, también afectan el panorama mundial. Informes como el GEO  4 del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente - PNUMA, publicado recientemente, y el cuarto reporte del IPCC , concuerdan en que “la degradación ambiental (…) afecta todos los aspectos del bienestar humano. (…)  El ambiente provee bienes materiales esenciales y una base económica para el emprendimiento” (PNUMA, 2008). De esta forma, las acciones locales que no cuentan con estrategias de prevención ambiental, afectan directamente el entorno inmediato y tienen consecuencias sobre otros entornos. Un caso particular es el del río Bogotá, el cual es afectado por la descarga de químicos en Villapinzón, la descarga orgánica y química de los afluentes en Bogotá y la descarga de fertilizantes en algunas zonas de la Sabana de Bogotá. Los afectados por esto no son solo los habitantes de estos tres puntos, pero también aquellos que viven aguas abajo, y en diferente escala, las zonas costeras y marinas nacionales e internacionales. <br />
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Cabe preguntarnos si nuestras acciones contribuyen positiva o negativamente al deterioro ambiental local o global y de qué manera, el intercambio cultural tiene partida en este tema. Sin embargo, no ahondaremos en este momento sobre estos temas, pues nuestro objetivo es simplemente analizar el contexto del ser humano frente al consumo. <br />
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Podemos analizar otras formas de intercambio cultural. Cuando salimos de nuestro contexto, las tendencias en el consumo de bienes y servicios, aumenta. El caso particular de un evento internacional puede ser analizado desde el punto de vista del consumo sustentable. Anteriormente mencionaba las implicaciones de salir de viaje, veamos el caso más a fondo: una conferencia internacional implica lo siguiente: Reservas aéreas y hoteleras, alquiler del sitio de trabajo, servicios de refrigerio, almuerzo y cenas, transporte interno, papelería y otros varios que pueden ser contemplados en casos más particulares. Ahora bien, el desplazarse de una ciudad o país a otro, implica hacer uso de combustibles, generando un aumento en la producción de dióxido de carbono. Generalmente el desplazamiento en avión es el más utilizado debido a las distancias o tiempos requeridos. Pero, analizando el flujo de pasajeros en los aeropuertos principales, cabe preguntarnos si la solución estaría en volar menos. Desde la producción limpia, la respuesta puede tomar diferentes matices, pero terminará por ser propositiva y hacer un uso eficiente de los recursos actuales y un desarrollo de propuestas alternativas que permitan generar un impacto negativo menor. <br />
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Por otra parte, al llegar al aeropuerto de destino, surgen diferentes situaciones, principalmente la de llegar al hotel o lugar de hospedaje. Para esto, se puede contratar un servicio de transporte público, vehículo conjunto (ofrecido por diferentes hoteles), taxi (que en algunos países tiene un alto costo), ó alquilar un vehículo a una empresa especializada. En ciertas ciudades, la última tendencia es el uso de helicópteros. ¿Cuál de estas opciones es más apropiada con el ambiente?, es una pregunta que ni aún en los Consejos de Administración  del PNUMA se ha llegado a resolver.  <br />
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Luego de haber resuelto el punto anterior, el visitante se encuentra con el hospedaje. Generalmente se ha hecho una reserva en un lugar que le permita contar con comodidad y buena atención. El 90% de las reuniones desarrolladas por organismos internacionales buscan hoteles de 4 o 5 estrellas, en acomodación sencilla o doble, dependiendo del tipo de reunión. <br />
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La tendencia encontrada después de haber tenido la oportunidad de asistir a algunas de estas reuniones, es la del aumento en el uso de recursos tales como agua, mediante duchas más prolongadas de lo común, baños en tina, si queda tiempo y cambios en la lencería y toallas, las cuales son lavadas a diario; generación de residuos por el empaque de los artículos de aseo, los cuales en su mayoría están en frascos pequeños; electricidad, pues en cada habitación se cuenta con por lo menos cinco bombillos, en su mayoría incandescentes, televisión, radio, y en algunos casos, plancha y secador de pelo; alimentación, dado que se genera un aumento en la demanda de comida, diferente al consumo acostumbrado. <br />
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Todo esto, sin contar con las compras que se realizan como souvenirs de las visitas. Este es tal vez, el punto más importante en el tema de la globalización frente al intercambio cultural, donde la tecnología y la moda son los principales factores de globalización. Ver en revistas o Internet nuevas tendencias y tener la oportunidad de conseguirlo a un mejor precio o sin IVA , es un factor determinante en el consumo de bienes y servicios. Sin embargo, actualmente se cuenta con otro tipo de ofertas que trascienden estos dos casos: visitas a lugares exóticos, observación de aves, visitas a museos o lugares con sentido arqueológico y hasta fiestas de carácter mundial, son algunos de los ejemplos de cómo los mercados se están transformando a través de las “nuevas necesidades” identificadas. <br />
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¿Quién las identifica? ¿Quién determina si son o no necesidades? ¿Quién ofrece satisfacerlas? Son preguntas que definitivamente dependen de un análisis profundo.  <br />
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Estrategias para mantener un hábito de consumo sustentable<br />
Al estar frente a una decisión, se hace fundamental responder a diferentes preguntas: ¿realmente esto satisface mi necesidad, o simplemente es un lujo? ¿Esta necesidad es un lujo disfrazado por las herramientas de comunicación, o presenta la realidad? ¿Existe una forma de hacer un uso óptimo o más eficiente al que actualmente estoy desarrollando? <br />
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Para casos particulares, evitemos generar residuos, adquirir bienes o servicios que no necesitamos, adquirir cosas que sabemos que se convertirán en basura como artículos con muchos empaques o productos tecnológicos obsoletos. Promovamos el uso de medios de transporte alternativo como patines, bicicleta o transporte público masivo, los cuales nos exigen caminar más. En el caso de las conferencias, es importante poder promover el uso de las tecnologías de la información y comunicación, a través de programas de tele y videoconferencia, reportes virtuales o reuniones a través de mensajería instantánea. En América Latina y el Caribe, hace unas semanas, se desarrolló la primera web-conferencia desarrollada por y para jóvenes, con invitados de 5 nacionalidades, promovida por la red TUNZA – GEO Juvenil (PNUMA) y Taking it Global, donde participaron más de 50 jóvenes. Si calculamos el ahorro que un evento de esta índole puede tener, podríamos invertir más en proyectos de desarrollo comunitario, social o ambiental. <br />
Por otra parte, ya no podemos hablar de movimientos anti-globalización. Como jóvenes, es fundamental que estemos preparados para el cambio y seamos propositivos en vez de reactivos. Como grupo activo de la sociedad, somos quienes mayor consumo de bienes o servicios generamos y es nuestra responsabilidad generar actitudes y criterios al momento de decidir qué adquiriremos. Atravesamos por una etapa de inquietud física, mental y emocional que debe ser utilizada para generar nuevos hábitos y transmitir nuestras ideas a las generaciones actuales y futuras. <br />
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“No permitas que nadie menosprecie tu juventud; antes, sé ejemplo de los creyentes en palabra, conducta, amor, fe y pureza.” <br />
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Bibliografía<br />
DURING, A., (1992). How much is Enough? The consumer society and the future of the Earth. Norton, W. W.  Company, Inc. 1ra Edición. <br />
MENDEZ, J. S., (1996). Fundamentos de la Economía. McGraw-Hill Editores. México. 3ra Edición. Pg 7. <br />
NORMA. S.d. Diccionario ilustrado del conocimiento NORMA. 6. Voz “Sociedad”, pg 2133. <br />
PNUMA, 2008. Global Environment Outlook – 4. pp. 4<br />
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]]></description> 
					<pubDate>Tue, 27 May 2008 19:31:00 EDT</pubDate> 
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                <item> 
                    <title>Primera Aproximación a un nuevo método para la solución de conflictos ambientales</title> 
                    <link>http://kennethochoa.tigblog.org/post/14774</link> 
                    <description><![CDATA[El hacer ciencia o resolver conflictos, el tratar de entenderlos y de proponer soluciones integrales, ha sido, desde que tengo uso de razón, el tema que nos han inculcado como protagonistas de la sociedad. <br />
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Y cuando simplemente cierro los ojos y miro dentro de mí, me encuentro no solo con diferentes paradigmas cruzados, sino también con diferentes modelos idealizados que también desde niños nos han planteado. Y es entonces cuando nos preguntamos, analizando la situación actual, si es esto lo que debemos seguir, entendiendo que desde el principio del llamado desarrollo, nada ha permitido resolver completamente los conflictos y problemas.<br />
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Y es entonces cuando, personalmente, me pregunto si el cambio de paradigma hará parte de nuestra solución, o si el cambio en nuestras actitudes, sin dejar de lado el cambio paradigmático, es lo que debemos hacer.  <br />
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Es complejo y a la vez sensacional, comprender que los nuevos modelos se han desarrollado en torno al cambio en la forma de pensar de las personas. El problema que nos encontramos cada día, sin embargo, es que el cambio no es tan rápido como nosotros queremos, y cada día los problemas se acumulan sobre nosotros y vemos que la situación ambiental se deteriora más rápido. <br />
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Y como ingenieros, es necesario poder encontrar soluciones, así como los médicos encuentran soluciones a los problemas de la sociedad y los políticos a los problemas del pueblo. El único problema que podemos es el comportamiento humano, pero visto un poco más allá de la simple conducta antrópica la misma esencia del ser que ha dejado de ser humano para pasar a ser prácticamente mecánico, influenciado en muchas oportunidades, por los diferentes pensadores que han ayudado en la formación paradigmática actual.<br />
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Ahora bien, no es juzgar o culpar a las personas, sino proponer alternativas un poco más severas en la solución de los problemas que nos aquejan y buscar, como muchos, la prevención a las situaciones que nos puedan aquejar en el futuro: ir dos pasos adelante.<br />
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Para esto, es necesario pensar, más que en un método como tal, en un modelo, que si bien es cierto, puede ser llamado así, no busque encasillar pasos prácticos para el desarrollo de un problema que arroje como resultados, satisfacciones inequívocas. <br />
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En este punto, y comparando el discurso cartesiano, podríamos hacer una crítica a éste, apoyarlo tal vez, o simplemente ser completamente innovador con tal. Y pues como antes he dicho, debemos buscar nuevos modelos a seguir, nuevas formas de ver la problemática, nuevas formas de afrontarlas y sobre todo, nuevas formas de proponer evitarla, no entendiendo esto como huirle, mas como darle la cara para solucionarla.<br />
<br />
Y rompiendo el paradigma, es necesario que  primero busquemos cuál es el problema ambiental que queremos tratar. Y cuando me refiero a problema ambiental, no solo abarcamos el campo ecológico, mas el social, el económico, el cultural y  el político, entre otros, ya que si entendemos como ambiente al todo, entonces no podemos desligar la idea que nos proporcione cada asunto, y es por esto que debemos ver la problemática desde una perspectiva holística. <br />
<br />
Y para contemplar un nuevo modelo, es necesario primero, poder entender qué es lo que nos afecta. No solo a nosotros como personas sino a nuestro entorno, ya que si solo lo vemos antropológicamente,  estamos cayendo en el mismo error del pasado. Entonces es necesario ir un poco más allá y poder analizar, entonces, el problema que como sistema holístico, nos esta afectando. <br />
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Cuando ya tenemos el problema identificado, es importante ver cuáles son las variables que están involucradas en el problema. Estas son variables internas y externas, directas e indirectas. Esto puede ser algo complejo, diría yo, pero es necesario que veamos todas las posibilidades que se están tratando y que pueden perjudicar nuestro entorno y están causando, como diría Prigogine, un desorden mayor a nuestro ambiente. <br />
<br />
Entonces, cuando ya tengamos las variables, es preciso interrelacionar estas variables, creando un modelo comparativo que nos muestre posibles alternativas. Estas variables, como ya mencioné, son de tipo social, ecológico, económico, cultural y político entre otras. <br />
Con esto pasamos a un punto de gran importancia, y es proponer alternativas para la solución, teniendo en cuenta estos factores de los que hemos hablado, en un contexto integrador, mostrándonos posibles soluciones a nuestros conflictos ambientales. <br />
<br />
Finalmente, después de aplicar nuestro nuevo modelo, es conveniente poder evaluar, no solo al final del trabajo, sino durante periodos dentro del mismo. Esto nos proporciona una retroalimentación que permite avanzar en la búsqueda de la implementación y mejora de cada uno de nuestros programas de conflicto y problemática ambiental.<br />
<br />
En síntesis nuestro modelo debe tener los siguientes pasos:<br />
1.	Entender nuestro conflicto o problema de una forma integral. <br />
2.	Plantear las variables que afectan dicho conflicto<br />
3.	Interrelacionar estas variables<br />
4.	Proponer alternativas para la solución<br />
5.	Aplicar el modelo y autoevaluar<br />
<br />
Los modelos, métodos y demás, valga la aclaración, simplemente son para solucionar asuntos momentáneos, ya que nos encontramos en una sociedad cambiante que cada día innova en los diferentes procesos del conocimiento y aunque entendamos la globalización como el proceso de homogenizar las culturas, es importante entender que estas homogenizaciones son en cualquier campo, menos en el pensamiento, donde cada día somos más diversos.<br />
<br />
Es por esto que el modelo propuesto es muy general, y por eso, es aplicable a diferentes asuntos actuales, pero a medida que pase el tiempo y “evolucionen” los sistemas ambientales y las problemáticas, será necesario replantear estos nuevos paradigmas, y modelos de solución.<br />
<br />
Las cosas no están dichas, pero podemos hacer una buena aproximación a la solución de los conflictos ambientales que hoy nos aquejan.<br />
]]></description> 
					<pubDate>Thu, 11 Mar 2004 22:07:00 EST</pubDate> 
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